La pelea del siglo, la que no fue, la que obligó a filmar Rocky
Arturo Jaimez Lucchetta

Los yankis eran vapuleados en Vietnam después de 20 años de una guerra cruel y sangrienta. El Napalm no podía con Phan Thi Kim Phuc (Foto del reportero vietnamita Nick Ut) y mucho menos con el legado de Ho Chi Minh, a pesar de los miles de "Dinh Ungh Juglar" (Tristísima y hermosa canción del uruguayo Daniel Viglietti): "Tenía 13 años, no tuvo más".
"La rabia, imperio asesino de niños".
La pelea del siglo. La que no fue, la que obligó a inventar a un Rocky blanco, un semental italiano capaz de realizar el sueño americano de una piña. El triunfo de la esperanza blanca, imperial y capitalista en plena Guerra Fría.
El combate que necesitaba Estados Unidos para recuperar su propaganda, requería si o si de un comunista: el múltiple campeón olímpico y mundial amateur de peso pesado, Teófilo Stevenson. Paradójicamente el defensor de las 50 estrellas del Tío Sam era Muhammad Ali, el primer opositor famoso a la guerra de los 20 años y desertor del ejército norteamericano, en 1967.
Una pelea entre el gran campeón de peso completo profesional, indultado por el "Águila", frente al mejor olímpico de todos los tiempos, cubano, revolucionario y amigo de Fidel Castro.
Luego de ser despojado de sus coronas y proscrito por tres años, Ali volvió al ring para bordar la parte más rica de su historia pugilística. Sin traicionar las ideas combativas de Malcom X y las religiosas de Elijah Muhammd, "El Más Grande", colaboró sin embargo con la Casa Blanca, apoyando al demócrata Jimmy Carter, primero y al republicano Ronald Regan, luego.
En Cuba el deporte profesional está prohibido desde 1962, año de la proclamación socialista de la Revolución, sin embargo la prohibición no solo responde a los principios socialistas soviéticos, sino al principio "martiano". El libertador José Martí consideraba que el deporte era fundamental en la educación, para mejorar la salud, el bienestar físico, mental y no una actividad para generar riqueza.
"Más vale rojo, que millonario" respondería Stevenson a la primera propuesta para pelear con el triple campeón mundial de peso completo, por un millón de dólares. "Prefiero el cariño de ocho millones de cubanos", respondió cuando le ofrecieron dos millones.
Convencido de los axiomas revolucionarios, Teófilo no desertó de la isla desestimando ofertas de hasta cinco millones de dólares.
"No cambiaría mi pedazo de Cuba ni por todo el dinero que me puedan ofrecer", fue la sentencia final de Teófilo, enfocado en su carrera de Ingeniería, la defensa miliciana del castrismo y el reinando en el mundo del boxeo de tres rounds, por más de dos décadas.
El viejo Cassius Clay, el consagrado Muhammad Ali, se consideraba el mejor y así lo consideraba también la crítica. Sin embargo tomaba precauciones y nunca aceptó la contra oferta de los cubanos. "Stevenson es un buen amateur, pero si no acepta pelear por un millón de dólares es un tonto", diría a la prensa calentando el clásico jamás disputado.
"El Caballero del ring" más de una vez manifestó que le encantaría pelear con Ali, pero siempre y cuando fuera con reglas olímpicas, a lo que "The Greatest", respondería más con el vuelo de la mariposa que con la picadura de la abeja.
Resignados los promotores ante la negativa de ambos, buscaron una solución intermedia. Promover cinco combates a tres asaltos en cinco lugares distintos de Norteamérica. La cosa parecía prosperar y hasta contó con el visto bueno de Fidel. El "Comandante" sólo exigía que no se le impida a Teófilo, volver a pelear en la competencia olímpica.
Nunca quedó del todo claro por qué no terminaron arreglando, lo que se sospecha es que Angelo Dundee, sabio maestro de Ali, tenía tanta certeza del triunfo de su muchacho a 15 rounds, como temores de derrota si la pelea era a 3. Ali ya era un veterano de 33 años, consagrado al borde del retiro y Teo un joven atleta de 22, en plenitud.
Luego de varias negociaciones donde, entre otros participó el reconocido Dom King, con viajes de yankis a La Habana y de cubanos a los Estados Unidos, Ali se disculpó diciendo que tenía más para perder que para ganar, en una pelea contra un amateur y ofreció un resarcimiento económico a Teófilo. El antillano rechazó la propuesta diciendo que no necesitaba dinero.
Ali fue campeón Olímpico en Roma 1960 y cuatro veces campeón mundial de peso pesado, reconocido por amplia mayoría como el mejor de la historia. Fue una figura deportiva, política y social, una delas más famosas del siglo 20. Luchó por la igualdad afroamericana de los Estados Unidos y, aunque colaboró con el gobierno de su país durante la Guerra Fría, sus ideas igualitarias se mantuvieron hasta el final. En los últimos años de su vida y a pesar de su enfermedad de Parkinson, visitó Cuba, se encontró con Fidel Castro y con su viejo talentoso no rival.
Stevenson se retiró a fines de la década del 80 con 301 victorias en sus 321 peleas, con más de 200 nocauts, fue campeón olímpico de peso pesado en Múnich 1972, Montreal 1976 y Moscú 1980; tres veces campeón mundial amateur y dos veces campeón panamericano. Tras su retiro se dedicó a su carrera de ingeniero, cumplió funciones en la Federación Cubana de Boxeo, promovió el deporte como factor prioritario de la educación revolucionaria y formó parte de la propaganda del socialismo cubano hacia el mundo.
Mil películas de la derrota. Todas con épica y estética de victoria. Ninguna pudo con el vacío de la pelea del siglo, la que no fue.
Solo Rocky pudo.
Rocky Balboa, el semental italiano, el pobre suburbano de Filadelfia, el que de una piña, logra el sueño americano, noquea a un par de negros, a un ruso y forma una familia típicamente americana.
Ni Rocky (Sylvester Stallone), ni Apolo Creed (Carl Weathers), ni Clubber Lang (Mister T) fueron en suma lo que fue Cassius Clay, Muhammad Ali, ni Iván Drago (Dolf Lundgren) fue Teófilo Stevenson, pero algo es algo. El celuloide logró lo que no pudo ni el Pentágono, ni la diplomacia oval. Una película que vengue a miles, una zaga de ficción que monte la realidad.
Pero ya lo cantó Joaquín Sabina: "No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió".
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