Color y coraje
Omar Hefling

¡Buenas noches, gente mía! ¡Buenas noches, Patria! El país todo se pone de pie. Y cuando digo el país todo, hablo también de nuestras hermanas islas extracontinentales que otrora, en una noche como ésta nos usurpara el invasor pirata, aquellos piratas de la rubia Albión y no estos piratas de bien que domingo a domingo engalanan las tribunas de una de nuestras más querida instituciones deportivas cuya comisión directiva se encuentra en pleno aquí.
¡Fuerte ese aplauso!
¡Buenas noches!, servidores de la nación que allí en la Antártida glacial y esquiva montan al bravío y gélido viento polar para sofrenarlo frente al mástil donde flamea alegre y victoriosa, nuestra enseña nacional, símbolo viril de la argentinidad y la tradición que nos supieron legar próceres como Belgrano, y cuando digo Belgrano me refiero al hombre notable que hoy aman nuestros piratas de Alberdi. Desde ese glorioso barrio que lleva el nombre de ese gran jurisconsulto argentino que escribiera "Las bases y puntos de partida para la organización de la República". Estos dos próceres nos encuentran aquí unidos por la pasión deportiva del balompié y la doma. Sudor y sacrificio, potrero y pingo, jinete y volante carrilero, todos juntos unidos triunfaremos. Unidos en el color de esa bandera que aquel Belgrano robara sus colores al cielo. Que se entienda paisanos, cuando dije "robar" lo dije en un sentido metafórico.
Nadie ha dicho aquí que Belgrano fuera un ladrón. Hablo señores de nuestra bandera, este símbolo que cuando se eleva y gana el cielo, suelta pletórico el grito de la montonera, el tropel telúrico de los malones y el clarín altanero de los fortines, desd aquellas maravillosas fortificaciones gauchas, verdaderos prodigios de la arquitectura rural, donde desde lo alto del mangrullo el paisano sigue vigilando las fronteras que nuestra bravura supo conseguir. Digo bien, sigue oteando el horizonte porque el extranjero ¡gente mía!, sigue al asecho, al asecho con su prédica cipaya. En esta noche de color y coraje, sepan gringos, que nuestro corazón argentino, no se rinde.
¡Gracias! Gracias por los generosos aplausos, gracias, quiero decirles a todos a aquellos que están haciendo oír sus bombos. Es justo el reclamo, señores, por eso le damos la bienvenida a estos ruidosos hinchas de Talleres aquí presentes, esta grandiosa parcialidad que esta noche me obliga a rendir un justo homenaje a todos esos valientes hombres que nos legaran los ferrocarriles, a esos inglesitos de la Inglaterra de los legendarios piratas que aquí en sus talleres amalgamaran el riel con la esperanza y que supieron, justo es decirlo, como todos los grandes pioneros plantar la semilla que engendró nada menos que esta añosa institución que desde barrio Jardín supo ganarse un lugar entre los grandes del fútbol argentino. Demostremos al país todo nuestra hombría de bien, rivalicemos con el ingenio de los cánticos, bajemos las armas sin derramar una sola gota de sangre.
Ellos también dignifican a nuestro arte nativo que gracias a la transformación del Estado nos han posibilitado abrirnos al mundo sin prejuicios como ahora nos abrimos al universo de la alta costura internacional.
¡Gracias, gracias gente mía! Vengo solo a resaltar la voz de nuestros cantores, el coraje y la entrega desinteresada de los domadores provincianos, ellos señores son la esencia cautiva de la identidad, el socavón mineral de la Pachamama que altanera nos guía con la estirpe y la elegancia de la mujer argentina para entrar jineteando al potro del nuevo milenio. Porque hermanos, el tercer milenio será nuestro o no será; será argentino como este poncho colorado que alzo junto a los ponchos todos que las compañías discográficas han lanzado al mercado con las imágenes, los íconos de los nuevos ídolos de nuestro folklore. Hablo de la sangre joven y auténtica que renueva nuestras raíces; en mi poncho alzo los ponchos todos para convocar en lo alto a la esperanza, esperanza que en nuestros paisanos el chicle imperialista jamás pudo doblegar porque esta fiesta grande también simboliza la comunión de esfuerzos, esfuerzos de los más diversos sectores, ¡gracias a todos!, gracias Coca-Cola que siempre donde se manifieste nuestro ser nacional y el sentir de la tradición, se hace presente para aportar al estímulo y a la burbujeante alegría de los jóvenes.
Jóvenes como los Madrugadores del Norte que interpretando la desgarradora y profunda poesía del amor del poeta Churqui Maleza ya son aplaudidos y admirados por el país entero y que dentro de unos instantes estarán aquí en este escenario para presentar el material de su nuevo disco: "Sin tu amor no puedo vivir, criollita re traidora". ¡Fuerte ese aplauso para los Madrugadores!, jóvenes, jóvenes como los jóvenes de toda nuestra patria que le dicen: ¡No!, no al flagelo de la droga! ¿No es cierto doctor, Fumoli? Fuerte ese aplauso para este caudillo valiente de la medicina en la lucha contra el narcotráfico! ¡No permitamos que maten a nuestros gauchos con el blanco polvo de la muerte! ¡Gritemos en esta noche, sí, sí a la vida! ¡La vida del gaucho es pureza y regocijo, la inocencia del coraje, el abrazo amistoso de la mateada, mateada que no sería posible sin el aporte de la empresa yerbatera "Sabor Misionero" que desde hace dieciocho años nos apoya! ¡Gracias señor, Verde Saborido! Su presencia nos enorgullece una vez más y ahora más que nunca, ahora que "Sabor Misionero" está a punto de conquistar los Estados Unidos de Norteamérica. Necesitamos señor Verde Saborido en esta Argentina nueva y modernizada muchos más argentinos como usted que tan bien nos hacen quedar en el mundo entero... Perdón, perdón: la celeridad de los acontecimientos me ha hecho cometer un error, pido disculpas, a veces las emociones nos vuelven vulnerables. Me acaban de informar que el señor Verde Saborido no se encuentra esta noche aquí entre nosotros pero tengo en mis manos un fax que aún vibrante nos acaba de enviar deseándonos suerte desde la paradisíaca Cancún.
¡Aplaudamos señores este gesto de caballerosidad!
América se une, el Caribe dice presente, presente junto a los hermanos trasandinos, junto a los hermanos orientales, junto a los hermanos paraguayos que hoy quisieron estar aquí con una actitud que enaltece a la sangre guaraní.
Tendremos esta noche la presencia de un embajador de lujo, estará con nosotros nada menos que el guardameta internacional, ese gran paraguayo que se llama José Luis Chilabert. Sí señoras y señores, el gran Chila intentará en un gesto de confraternidad, atajarle un penal al potro reservado "Cañonazo", un alazán mala cara y goleador de la tropilla de don Emerson Ojeda. ¡Gracias don Emerson por la alegría, también gracias por dejar bien claro y demostrar que un caballo criollo no hace diferencias raciales. Gracias José Luis por estar aquí, queremos demostrarte que siendo tú paraguayo, también te consideramos un ser humano.
¡Gente míaaaa! El canto y la doma y el balompié hermanados unidos en un mismo grito festivalero, grito que florece y se hace luna entre los estandartes extranjerizantes de la tecnología de punta, del pop hause, del ambiet-dub y la moda de la transparencia, traidora a nuestro sentir criollo. ¡A todos nuestros gauchos les digo, no nos prestemos al juego sucio y espurio de la derrota! Aprendamos de ese adalid de la honestidad que se llama José Pekerman, aprendamos de su prédica y seamos los abanderados del Fair Play.
Porque también somos el progreso, porque queremos seguir creciendo alzo en alto este facón caronero para darle la bienvenida a la querida empresa Sonic Argentina para abrirles los brazos y nuestros corazones a todos sus productos que ahora mismo, en este instante nos permiten a través del mejor audio y la mejor imagen estar en miles de hogares argentinos desde Ushuaia a la Quiaca. Para homenajear a nuestros paisanos, Sonic ha elegido este festival para lanzar al mercado un modelo revolucionario de radio transistor denominado según los valores de nuestra tradición "Rebenque Fidelity 660" para que nuestros paisanos desde ahora incorporen la radio a sus aperos como un elemento más sin bastardear la estética criolla y atenuar la soledad que tanto mal nos hace y sobre todo para que el hombre de campo se informe al momento y disfrute a la vez de los nuevos éxitos de la música nuestra.
¡Fuerte ese aplauso para esta gran empresa argentina...!
Ellos también dignifican a nuestro arte nativo que gracias a la transformación del Estado nos han posibilitado abrirnos al mundo sin prejuicios como ahora nos abrimos al universo de la alta costura internacional.
Eeeesta noche nuestros paisanos le dicen sí, sí a la moda para recibir a la estelar Débora del Corral. Gracias Débora, gracias por ser parte de esta fiesta y por tu amor a la tradición. Débora sos una inigualable representante de la belleza de la mujer argentina. La modelo montará señores, al coqueto pony "El pituco Versace" de la tropilla de don Severino Cunningan ¡Gracias don Severino por engalanar con su pony las pasarelas del valor y el coraje! ¡Gracias Débora por tu compromiso con nuestras raíces! Y hablando de raíces, sabemos de tu sacrificio, somos conscientes que en un gesto que te muestra entera, tal como eres, para estar aquí con nosotros interrumpiste la filmación de un comercial de Bellopingo, la empresa líder de champúes del Mercosur. Empresa que no ha querido estar ausente de nuestra fiesta, gracias señor Brillonte, gracias por este maravilloso gesto. Bellopingo obsequiará esta noche a todos los domadores aquí presentes un set de "Bello-pingo-due" doble acción..., porque nadie como nuestros paisanos saben de qué modo castiga al cabello, el caprichoso devenir pampeano de los vientos argentinos, las inclemencias repentinas del tiempo en la dura y solitaria tarea del campo. ¡Gente mía, ya veo brillar en la huella la melena arisca del criollo, ya se ha vuelto dócil su cabello castigado, Bellopingo Due ha domado a ese bravo pelerío!
¡Gracias payador!, tus versos se clavan en nuestros corazones como se clavan en las verijas del potro, las espuelas del jinete.
¡Alta la frente señores, alta la frente, los clarines federales vienen tocando a degüello...! En el palenque número uno estoy avizorando la figura de un jinete bajo un indómito poncho calchaquí, de Quimilí señores, Jhonatan Nahuel Carabajal, campeón provincial de Santiago del Estero en gurupa surera. Tranquilo el jinete como el decir de una vidala ya está montando el tordillo "El yupi" de la tropilla de don Emeterio Paz Martínez. ¡Vamos muchachos, por favor respetemos el tiempo televisivo! Veo el rebenque del jinete santiagueño surcar el aire como los acordes de una vigüela acústica....
El escenario nos convoca, es tiempo de dar la bienvenida a estos cantores que traen en el pecho, incandescente junto a una flor de Tilcara el sueño de Artigas, llevan en su sangre el donaire de la chamarrita y el rugido del coyuyo, en sus gargantas resuena el eco de los gritos de los baguales y de los cuises. Fuerte el aplauso para recibir a los trovadores del Aguante Patagónico, jóvenes cultores de nuestra música nativa que ya nos entregan del célebre Armando Manzanero, en tiempo de loncomeo: "La copa rota"
De El escritor oculto, Alción Editora, 2009
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Comentarios:
- Inés Saal: Recien leo tu nota.....qué locazo !!!! Nunca habia escuchado tu programa.... y me gustó mucho la disertación
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